Equilibrio Fisco-Emocional. Compartir 

Equilibrio Fisco-Emocional. Compartir 

 

Es un sentimiento que viene de nuestro interior, una sensación de gozo y que nos lleva a fluir todo lo que en ese momento queremos manifestar y ser mucho más efectivos a la hora de compartir.

Desde que el ser humano descubrió lo agradable que resulta el compartir con sus semejantes se ha sentido motivado a continuar haciéndolo y elije libremente a quien dar lo mejor de sí mismo.

Compartir significa dar y recibir, el dar nos prepara a recibir lo que otros tengan para darnos y así facilitar las relaciones y generar un cierto equilibrio en las relaciones.

En la actualidad las personas se concentran más en pedir y a exigir, perdiendo de vista lo importante y satisfactorio que puede ser dar primero, y crear el flujo energético, que permita a nuestras acciones regresar a nosotros multiplicadas.

Es importante tomar en cuenta que para dar tenemos primero que tener, pues en realidad nadie puede dar lo que no tiene. Podemos preguntarnos si nosotros tenemos lo suficiente de aquello que esperamos recibir, porque de otra manera no estamos en condiciones de dar efectivamente y por supuesto, no recibiremos lo que esperamos.

En el interior de cada ser humano existen grandes tesoros, solo que en algunos casos no los ha descubierto, pero una vez que se pone en contacto con estos tesoros, en lo referente a si mismo veremos que tenemos suficiente de aquello que pretendemos recibir y así eso quedará  relevado a un segundo plano.

También suele pasar que por experiencias vividas se pudo modificar su comportamiento en cuanto a permitir la libre expresión de aquello que lo motiva a dar, o creció en un espacio de egoísmo y no armonioso.

Es necesario superar los residuos que aun pudieran quedar de experiencias pasadas, comenzar a hacerlo por ensayo y error, hacer los ajustes necesarios a medida que se presenten. Lo importante es comenzar a dar y probablemente por la ley de la compensación se comenzara a recibir tanto como aspiremos.

Una vez que comenzamos a dar y forma parte de nuestra vida, nos sentiremos más cómodos y el Universo se manifestará haciendo que cualquier obstáculo se pueda superar inmediatamente y reconocer que en lo sencillo está  el secreto de mejorar las relaciones personales con un mínimo esfuerzo, contribuyendo a elevar el nivel de armonía a nuestro alrededor.

A parir de ese momento nos damos cuenta que aquello que antes podíamos habernos planteado como lo que deseábamos recibir de los demás era en realidad lo que nosotros mismos queríamos darles y por alguna razón, ahora superada, no éramos capaces de expresarlo de forma afectiva

Con el  pasar del tiempo se hace evidente que el compartir no cuesta nada, pero puede contribuir a  elevar nuestro nivel de satisfacción personal y el de las personas con quienes tenemos trato a diario, nos damos cuenta también que al compartirlo lo tenemos, no restar sino sumar,  pues al final siempre tenemos y en ocasiones más de lo que pensábamos  no solo por lo que recibimos a cambio, sino también por cuanto vamos descubriendo que tenemos dentro de nuestro ser para compartir.

Abrir el canal energético del dar y recibir, nutre al alma, te lleva a estado de plenitud inimaginable, sentir dar es sentir recibir del Universo y esto es un campo energético en expansión.

Cuando hablo de dar y recibir no es un bien material, es un don a compartir, una sonrisa, una mano sobre el hombro en silencio, una mirada cómplice y testigo de algún bello momento, un te reconozco y acepto tu enseñanza, agradecer las amistades, son familias elegidas. Hay un sin número de maneras de dar, tantos como dones hay en tu interior. 

 

Zoraida Grimán

Terapeuta de Equilibrio Físico-Emocional

Twitter:      @zoraidagriman

Instagram: @zoraidagriman

Web: zoraidagriman.com