Equilibrio Fisco-Emocional. Cuando estamos fuera de nosotros

Equilibrio Fisco-Emocional. Cuando estamos fuera de nosotros

Se trata de esa necesidad imperiosa de estar siempre bien y de un aparente “vivir light” en la cotidianidad. Esa rutina diaria donde no pasa nada, todo tiene una explicación, todo  pasa, está bien así,  es como se debería de tomar, pero después de vivir intensamente la emociones que se presente en ese momento, la pausa respectiva para el duelo y posterior análisis, y luego si, una vez resuelto, ahora si se puede decir que todo pasa, que existe  un porqué o un para qué, en el plan divino de Dios.

Lo que quiero decir es que es muy sano tener rabia, llorar, inclinar la rodilla ante la vida, ante cada maestría de vida que terminan siendo cada situación que se nos presenta, y permite nuestra evaluación hacia el camino de la adultes. Y ahora si, responsables en su totalidad de quiénes somos y de lo que logramos transformar en nosotros a través de nuestras vivencias.

Otra situación es entre padres e hijos, al escuchar que una madre hablarle que su hijo es el estudiante más brillante, sus notas, lo que comentan sus profesores, etc…Casi perfecto, y cuando escucho al niño, o veo su mirada es todo lo contrario, no se ve el orgullo o la satisfacción de ser el mejor de su grupo, quizás ni siquiera sabe porque estudia esa carrera, por ejemplo, esos hogares donde todo está en su lugar, y hay que comer y hay que dormir, etc.  Pero la realidad es que hay un gran vacío, cuando llega uno de los padres, por lo general el papá, si está viviendo en casa o cuando llega mamá,  ocurre una estampida, todos a su cuarto, o en la hora de la comida las mesas están llenas de celulares y nadie se ve a los ojos. Allí no existe una relación o integración del grupo familiar, no existe una retroalimentación, solo se cumplen cánones sociales o patrones de educación de los padres, es decir repiten y cumplen con su responsabilidad según ellos. Y esto lo veo muy a menudo en mis consultas.

Luego el precio es incalculable el de mantener esa fachada, esa actitud rígida y nada real ante la cotidianidad, quizás recibirás el aplauso de personas cercana, pero la otra cara será el estado de contención de tus seres queridos, con actitudes reprimidas por un estado de complacencia en nombre del amor y porque es lo mejor para ti.

Cuando nos desconectamos de la otra realidad, no se permite el error, ensuciarse la ropa, una extrema rigidez, y ese ser perfecto pagará un alto precio toda la vida. Será en el adulto un constante castigo a su cuerpo, un saboteo, una negación a soñar, se traducirá en una paralización o peor aún, en un no saber qué hacer con su vida.

Mi sugerencia es ser amables con nosotros mismos, equivocarnos no es un fracaso, es una invitación a hacer lo diferente, es detenerse y mirar en todas las direcciones antes de tomar decisiones, y replantear soluciones propias a nuestro conocimiento y experiencia, Es no olvidar que somos seres humanos vivos y tratarnos con mucha compasión. A tener esta actitud contigo mismo, tu entrono por resonancia será igual y realmente vivirás la vida con todos sus hermosos y aleccionadores momentos.

 

Zoraida Grimán

Terapeuta de Equilibrio Físico-Emocional

Twitter:      @zoraidagriman

Instagram: @zoraidagriman

Web: zoraidagriman.com

Youtube: zoraida griman