Equilibrio Físico-Emocional. Asertividad

 

Equilibrio Físico-Emocional. Asertividad

La asertividad es la habilidad de expresar lo que pensamos de forma adecuada, ajustado  al entorno sin generar algún movimiento emocional propio o de varios..

El ser asertivo ante una situación tendrá diversas posturas, una es la Agresiva, que consiste en manifestar el desacuerdo bajo una protesta o manipulación, sin tomar en cuenta los derechos del otro ni sus sentimientos, y la actitud presente sería estar a la defensiva e imponer el criterio a toda costa, y la postura corporal sería de cara levantada, mirada fija con altivez. La Pasiva estaría en la expresión de lo que queremos anteponiendo disculpas y justificaciones, aquí también estaría presente la manipulación,  en este caso la expresión corporal sería la de  bajar la cabeza y  desviar la mirada.

En ambos casos estaría presente sentimientos de incomprensión, de cobardía, de frustración y los de culpabilidad, a pesar de tener una actitud fuerte o pasiva. Y en ambos casos la autoestima estaría manifestándose.

La asertividad no es un don natural, es algo que requiere de un entrenamiento y una evaluación de códigos personales, que pudieron ser aprendidos en la infancia y a través de experiencias propias a lo largo de la vida en diferentes situaciones.

La mayor parte de nuestros conflictos para relacionarnos con otras personas está en la forma de  comunicarnos para obtener algo o lograr que alguien realice algo, se trata de revisar y reorganizar la capacidad verbal para resolver situaciones sin que nos afecte nuestro equilibrio emocional y el de otros en nuestro entorno relacional.

Ser asertivo es saber negociar, es ser flexible, saber pedir, pero también decir no, siempre respetando el derecho de los demás y expresando nuestro sentir de manera clara., nunca callar y darlo por entendido.

Parte  de la asertividad consiste en atreverse a mostrar nuestro deseo de forma amable, con honestidad. Estar atentos si sentimos miedos o inseguridad que nos impide mostrarnos y  a sentirnos inadecuados. Luego es importante la práctica de la asertividad para conseguir la disminución de la ansiedad.

Es de gran ayuda en la asertividad tener objetivos claros de lo que pretendemos lograr, así como elementos a negociar.  La emoción no se debe adosar al objetivo, es decir que al tener los elementos que conforman al objetivo en concreto nos dará un buen piso y de ésta forma nos acercaremos a la asertividad. Delicadeza en no acusar u ofender si no logras en su totalidad al objetivo. Es importante el contacto visual, cuerpo en postura adecuada, no desafiante y tampoco encorvado, como sumiso. Tono de voz adecuado a la conversación, también es importante expresar los sentimientos en primera persona.

“Lo que cuentan son los hechos, no las palabras”. No descargar emocionalmente si no lo logramos, atentos al dialogo donde estará la información y el aprendizaje más importante.

 

Zoraida Grimán

Terapeuta de Equilibrio Físico-Emocional

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